Perú: Asesinan a menor de edad en comisaria de Jaén en Cajamarca

Ministro del Interior anuncia que comisaría atacada será remodelada
Daniel Lozada Casapía señaló que se realiza una “investigación muy prolija” sobre el ataque en donde murieron tres policías
El ministro del Interior, llegó hoy a la provincia de Jaén junto al director general de la Policía Nacional, Raúl Salazar, así como por personal de la Dirincri y Dircote para realizar una “investigación muy prolija” sobre el ataque que sufrió la comisaría de Santa Rosa de la Yunga, en donde murieron tres policías y dos civiles; y señaló que se realiza una “investigación muy prolija” sobre el ataque en donde murieron tres policías

Tras lamentar lo sucedido, Lozada dijo que se trabaja en las investigaciones para determinar de dónde provino el ataque y verificar in situ lo que ha ocurrido. Anunció que ha dispuesto que esta sea dotada de más policías, remodelada en su totalidad, y además se enviará un patrullero nuevo.
“He ordenando que esta comisaria remodelada va a estar con 10 efectivos policiales más y un patrullero”, detalló.
Menor entre victimas del asalto
Las víctimas del criminal ataque fueron el suboficial brigadier Armando Barrantes (comisario), su hijo de 13 años, el suboficial Milton Tandaypán, el suboficial de tercera José Vásquez y su pareja Noyra Callirgos.
Según la Región Policial de Lambayeque, cinco delincuentes con pasamontañas y armados obligaron a los agentes a entregar las armas y el material bélico de la comisaría y luego los asesinaron.
El ataque a la comisaría ocurrió la noche del domingo. La comisaría de Santa Rosa es de tipo C y contaba con cuatro agentes, uno de los cuales se encontraba de vacaciones.

EEUU expulsa a la cónsul de Venezuela en Miami

Departamento de Estado: Denuncias son preocupantes
Estados Unidos expulsó a la cónsul general de Venezuela en Miami luego de que se difundieran denuncias de que ella analizó posibles ciberataques contra computadoras del gobierno estadounidense cuando estuvo en la embajada venezolana en México.

El Departamento de Estado dijo el domingo que declaró a la diplomática Livia Acosta Noguera persona no grata y que le dio plazo hasta el martes para que se marche del país.
El portavoz Departamento de Estado Mark Toner dijo que el gobierno venezolano fue notificado de la decisión el viernes, con lo que le dio a Noguera 72 horas para salir del país, según los procedimientos diplomáticos normales.
Toner no quiso hablar sobre el motivo de la expulsión, pero dijo que se hizo de conformidad con el artículo 23 de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares. De acuerdo a este artículo, el país que ordena la expulsión no está obligado a explicar su decisión.
No hubo reacción inmediata de parte del gobierno venezolano.
La expulsión siguió a una pesquisa del FBI sobre las denuncias contenidas en un documental que transmitió en diciembre la cadena en español Univision.
Según el documental titulado «La amenaza iraní», Acosta había analizado un posible ataque cibernético contra el gobierno estadounidense cuando estuvo asignada en la embajada de Venezuela en México.
El documental se basa en las conversaciones grabadas con ella y otros funcionarios venezolanos. En el programa se afirmó que estaban implicadas en el asunto las misiones diplomáticas de Cuba e Irán.
Univision, que cita el audio y video que obtuvieron estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), dijo que Acosta buscó información sobre los servidores de las plantas nucleares en Estados Unidos.
Tras la transmisión del documental, el Departamento de Estado dijo que las denuncias fueron «muy preocupantes» y portavoces dijeron que el FBI había abierto una investigación sobre el asunto.(ML)

INFORME: Los diez lugares más peligrosos para los periodistas

Reporteros Sin Fronteras
Pakistán, el país más mortífero del mundo.

2011 en cifras:
66 Periodistas muertos (16% más que en 2010)
1.044 Periodistas detenidos
1.959 Periodistas agredidos o amenazados
499 Medios de comunicación censurados
71 Periodistas secuestrados
73 Periodistas que huyeron de su país
5 Internautas asesinados
199 Blogueros e internautas detenidos
62 Blogueros e internautas agredidos
68 Países afectados por alguna forma de censura de la Red

Por primera vez, Reporteros sin Fronteras crea una lista de los diez lugares más peligrosos del mundo para la prensa. Diez ciudades, barrios, plazas, provincias o regiones en los que en 2011 los periodistas y los internautas estuvieron particularmente expuestos a la violencia; diez lugares donde la libertad de informar fue burlada.

En general, el balance ha sido grave para la libertad de prensa en 2011. La Primavera Árabe ha tenido gran protagonismo en las noticias. De los 66 asesinatos de periodistas contabilizados desde enero de 2011, 20 se registraron en Oriente Medio (una cifra que duplica la de 2010).

Casi la misma cifra de asesinatos de periodistas se registró en América Latina, región muy expuesta a la violencia y la inseguridad. Por segundo año consecutivo, Pakistán se distingue como el país más mortífero del mundo para los periodistas: diez muertos, la mayoría asesinados. China, Irán y Eritrea continúan siendo las prisiones más grandes del mundo para la prensa.

Ver estadistica
Periodistas

La Primavera Árabe y los movimientos de protesta que, en ocasiones, se extendió a otras partes del mundo -como Sudán o Azerbaiyán-, y las protestas populares en países como Grecia, Bielorrusia, Uganda, Chile e incluso Estados Unidos (Occupy Wall Street), son la causa del asombroso ascenso del número de arrestos y procesos judiciales: 1.044 en el año 2011 frente a los 535 contabilizadas en 2010.

Los impedimentos físicos al trabajo informativo (breves privaciones de la libertad, interpelaciones y citaciones) se han multiplicado y son un síntoma de los esfuerzos emprendidos por los gobiernos para asfixiar la información que los debilita.

Las agresiones a periodistas aumentaron un 43%, mientras que las detenciones de internautas –en la primera línea como medio de información y de movilización en las calles de los países sometidos al silencio mediático–, crecieron un 31%. Este incremento constituye otra fuerte tendencia del año 2011, en un contexto rico en protestas populares. Cinco internautas fueron asesinados en 2011, tres de ellos en México.

2010 2011 Variación
Periodistas muertos 57 66 (+) 16%
Periodistas detenidos 535 1.04 (+) 95%
Periodistas agredidos o amenazados 1.374 1.959 (+) 43%
Medios de comunicación censurados 504 499 (-) 1%
Periodistas secuestrados 51 71 (+) 39%
Internautas asesinados 1 5
Blogueros e nternautas detenidos 152 19 (+) 31%
Blogueros agredidos 52 62 (+) 19%
Países afectados por la censura 62 68 (+) 10%

De la Plaza Tahrir en El Cairo o la ciudad de Kuzhdar en Beluchistán (Pakistán), a la ciudad de Mogadiscio y las zonas metropolitanas de Filipinas, el año 2011 ilustra más que nunca los riesgos de ejercer el oficio de periodista en un periodo de inestabilidad política. El peligro estuvo muy presente en las calles en 2011, con frecuencia durante las manifestaciones que dieron lugar a violentos enfrentamientos con las fuerzas del orden o que degeneraron en conflictos.

Los diez lugares enumerados por Reporteros sin Fronteras marcan situaciones extremas de censura de la prensa y de violencia perpetrada contra aquellos que trabajan por una información libre e independiente.

Manama, en Bahréin

Manama, la capital de Bahréin, fue escenario de manifestaciones prodemocráticas donde los periodistas extranjeros fueron reprimidos, algunos de ellos amenazados e incluso agredidos, al igual que sus contactos locales, con el fin de evitar todo eco mediático internacional. Los corresponsales bahreiníes, en especial los fotógrafos, fueron encarcelados durante algunas horas o por varias semanas. Se llevaron a cabo numerosos procesos ante tribunales militares, antes de que se levantara el estado de emergencia impuesto el 15 de marzo.
Tras varios meses de manifestaciones, se restableció el orden al precio de una represión sistemática. Un bloguero aún se encuentra en prisión, condenado por un tribunal de excepción, sin que su expediente haya sido reexaminado por una jurisdicción civil.
Bahréin es ejemplo de una censura de la información lograda con la complicidad de la comunidad internacional, que ha permanecido en silencio. El director de un diario y un internauta lo pagaron con su vida.

Abiyán, en Costa de Marfil

Abobo, Adjamé, Plateau, Koumassi, Cocody, Yopougon… todos estos barrios de Abiyán fueron, en un momento u otro del primer semestre de 2011, zonas de muy alto riesgo para la prensa.
Los cordones policiales, las detenciones violentas y las agresiones a periodistas se multiplicaron: la sede de la televisión nacional RTI fue bombardeada; a finales de febrero un colaborador de los medios de comunicación fue asesinado a golpes de machete y de porra; más tarde, en mayo, el presentador de un programa de radio de Yopougon fue ejecutado por las Fuerzas Republicanas de Costa de Marfil (FRCI).
La crisis poselectoral y después la guerra abierta que se libraba en los campos de Gbagbo y Ouattara tuvieron consecuencias dramáticas en lo que respecta a la seguridad de los periodistas.
Durante la batalla de Abiyán, a principios de abril, se volvió imposible todo desplazamiento de un profesional de la información en la capital económica de Costa de Marfil.

Plaza Tahrir (El Cairo), en Egipto

Plaza emblemática de la rebelión árabe, la Plaza Tahrir acogió desde finales de enero las manifestaciones prodemocráticas que obligaron a Hosni Mubarak a dejar el poder el 20 de febrero de 2011. Medios de comunicación del mundo entero fueron a cubrir allí los acontecimientos.
La primera semana de febrero de 2011 se vivió en ella una increíble cantidad de actos violentos, marcados por ataques sistemáticos a los periodistas extranjeros. Del 2 al 5 de febrero se emprendió una verdadera campaña de odio contra la prensa internacional; se contabilizaron más de 200 ataques. Los periodistas locales también los sufrieron.
Seis meses más tarde, del 19 al 28 de noviembre de 2011, el escenario fue similar durante la represión de las nuevas manifestaciones que pedían la salida del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA), antes de que se realizaran las elecciones parlamentarias; después, el 17 y 18 de diciembre.

Misrata, en Libia

Territorio de los rebeldes tras la liberación de Bengasi, punto estratégico para la toma de Trípoli, Misrata fue teatro de muy duros combates entre los rebeldes y el ejército, que asedió la ciudad y la aisló del resto del mundo, en particular la calle Trípoli, donde se concentraron esencialmente los enfrentamientos.
La batalla de Misrata ilustra los riesgos que corren los periodistas en las zonas de conflicto. Cinco periodistas murieron en Libia en 2011; dos de ellos en Misrata, sometida a un bloqueo de la información durante numerosas semanas.

Estado de Veracruz, México

Estado del Golfo de México dominado durante mucho tiempo por el llamado Cártel del Golfo, en el estado de Veracruz confluyen varios tipos de negocios criminales, que van del narcotráfico al contrabando de gasolina.
En 2011, Veracruz se convirtió en el nuevo epicentro de la ofensiva federal contra los cárteles; tres periodistas han sido asesinados allí en el año 2011. Una decena de periodistas ha tenido que optar por el exilio ante la inactividad -e incluso la complicidad- de las autoridades, en una situación cada vez más alarmante para la libertad de informar.

Khuzdar, en Pakistán

Los numerosos asesinatos y las amenazas contra periodistas en el distrito de Khuzdar ilustran la extrema inseguridad que reina en todo Beluchistán. Los medios de comunicación de esta provincia del sudoeste de Pakistán se encuentran entre el fuego cruzado de grupos armados separatistas y de las fuerzas de seguridad.
El asesinato de Javed Naseer Rind, ex secretario de redacción del Daily Tawar, es el ejemplo más reciente de ello. El cuerpo del periodista fue encontrado el 5 de noviembre de 2011, casi tres meses después de su desaparición. A finales del mes de noviembre, un grupo de militantes de la Musallah Defa Army publicó una lista de nombres (hit-list) de periodistas, que anunció serían sus próximas víctimas.
Pakistán es el país más peligroso del mundo para el ejercicio de la profesión periodística, con 10 periodistas asesinados y tres encarcelados en lo que va de año.

Zonas metropolitanas de Manila, Cebú y Cagayan de Oro, en Filipinas

En estas tres zonas urbanas se concentra la mayor parte de los asesinatos y los actos de violencia contra periodistas registrados en Filipinas. Los grupos paramilitares y las milicias privadas, que se encuentran entre los “Depredadores de la Libertad de Prensa” en 2011, son autores de ellos.
El gobierno, que asumió el poder en julio de 2010, aún no ha sabido responder a esta situación de forma eficaz. Como consecuencia, estos grupos gozan de una total impunidad, favorecida por la corrupción, los nexos que mantienen algunos políticos con las redes mafiosas y por una justicia que no posee suficiente independencia.

Mogadiscio, en Somalia
Mogadiscio es una capital letal. Víctimas de atentados con bomba, alcanzados por balas perdidas o deliberadamente tomados como blanco por los milicianos hostiles al trabajo de los medios de comunicación, los periodistas trabajan en condiciones de seguridad espantosas.
Pese a la retirada de los insurgentes islamistas de Al-Shabaab, la persistencia de los combates vuelve extremadamente peligrosa la cobertura informativa en este país. Tres periodistas somalíes murieron en agosto, octubre y diciembre, respectivamente, en Mogadiscio. Otro, de nacionalidad malasia, murió tras recibir una bala en los pulmones cuando seguía en automóvil a una organización humanitaria en una de sus misiones.

Derá, Homs y Damasco, en Siria

Derá, Homs, epicentros de la protesta contra Bachar el Assad, sometidos a un verdadero bloqueo, al igual que Damasco, fueron particularmente peligrosos para la prensa en 2011. El silencio mediático impuesto por la dictadura es total: expulsiones de corresponsales extranjeros, negación de visados… Las raras imágenes sobre las manifestaciones prodemocráticas que comenzaron a circular en marzo de 2011 fueron difundidas por ciudadanos que arriesgaron su vida.
Detenciones relámpago, secuestros, palizas y torturas forman parte de la vida cotidiana de los sirios que transmiten imágenes e información sobre la represión. Los mukhabarat, servicios de inteligencia, los shabihas, milicias, y su ciberejército, han sido el brazo armado del régimen para ubicar y reprimir a los periodistas.
Las agresiones han sido cotidianas. Numerosos blogueros y periodistas huyeron del país. Se cree que hay una treintena de periodistas aún detenidos.

Plaza del Cambio (Saná), en Yemen

Fue en la Plaza del Cambio, en Saná, donde tuvo lugar la protesta contra el presidente Ali Abdallah Saleh. En este lugar se produjeron gran parte de los ataques cometidos contra los periodistas.
La cobertura de las concentraciones, en las que los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad fueron numerosos y sangrientos, representó grandes riesgos para la prensa, que fue directamente tomada como blanco por un poder decidido a reprimir el movimiento a favor de cambios democráticos y a amordazar la información.
Dos periodistas lo pagaron con su vida cuando cubrían estas concentraciones. Las baltajiyas, milicias del poder, emprendieron verdaderas expediciones punitivas. Agresiones físicas, daño en los equipos, secuestros, confiscaciones y destrucción de periódicos, y los asaltos a oficinas de medios de comunicación, ilustran una política sistemática de violencia contra los profesionales de los medios de comunicación.

El orden espontáneo

Por: Mario Vargas Llosa

El Negro Cucaracha fue uno de los capos indiscutidos de una de las cárceles de Lima durante muchos años y, me dicen, tiene el cuerpo hecho un crucigrama de cicatrices de tanta cuchillada que recibió en esos tiempos turbulentos. Es un moreno alto, fornido y de edad indefinible a cuyo paso la gente de Gamarra se abre como ante un río incontenible. Me lo han puesto de guardaespaldas y no sé por qué pues en este rincón de La Victoria me siento más seguro que en el barrio donde vivo, Barranco, donde no son infrecuentes los atracos con pistola.
El Negro Cucaracha es ahora un hombre religioso y pacífico. Se ha vuelto evangélico, anda con una biblia en la mano y en el largo paseo me recita versículos sagrados y me habla de redención, arrepentimiento y salvación con esa seguridad del creyente radical que a mí siempre me pone algo nervioso.
Gamarra comienza donde termina Mendocita, ahora un sector de La Victoria de clase media modesta, donde, en mi primer año universitario, 1953, yo participé en una encuesta para averiguar la composición social de la que era entonces la barriada más pobre y violenta de Lima, recién formada por migrantes que bajaban de la sierra en busca de trabajo. Mendocita ha progresado mucho desde entonces, pero lo que constituye un prodigio de desarrollo es la contigua Gamarra, paraíso de la informalidad y el capitalismo popular, y soberbio ejemplo de lo que Friedrich A. Hayek llamó el orden espontáneo. En este puñado de manzanas cuya densidad demográfica a estas horas de la mañana es la de un hormiguero, se produce más riqueza y hay más transacciones comerciales que sin duda en ningún otro lugar del Perú. Y por aquí no pasó el Estado ni gobierno alguno, ni las instituciones financieras formales, ni los créditos bancarios ni las normativas del Perú oficial. Todo esto que fermenta a mi alrededor con un dinamismo enloquecido es una creación de provincianos pobres y misérrimos que, huyendo del hambre, el desamparo y la violencia, dejaron sus aldeas andinas y, como no encontraron en la capital el trabajo que buscaban, tuvieron que inventárselo.
He venido porque hace unos días un empresario amigo que conoce bien Gamarra me contó algunas anécdotas sobre los personajes del lugar que me dejaron estupefacto. Me habló de un puneño al que llamaremos Tiburcio, a quien vio llegar a Lima muy joven, con poncho y ojotas, que sobrevivió vendiendo chupetes por las calles, y que ahora alquila tiendas y talleres de manufactura en estas calles por dos millones de dólares al mes. No exageraba ni una pizca. Tiburcio es uno de los íconos del barrio. Tiene once edificios, incontables tiendas y talleres y, desde hace poco, una fábrica de etiquetas en México.
Me recibe en el más moderno de sus locales y me muestra orgulloso una foto panorámica del minúsculo pueblecito, a orillas del lago Titicaca, donde nació. Habla un buen español, con música aimara, y despide energía y optimismo por todos los poros de su cuerpo. ¿Cómo lo hizo? Trabajando día y noche, ahorrando lo que podía y durmiendo en las calles, al principio. Lo ayudaron otros puneños que habían ya progresado y, por eso, él ayuda a los provincianos que vienen a Lima sin otro capital que su voluntad de salir adelante. Me asegura que el dinero que presta se lo devuelven en el 99 por ciento de los casos. “Me sobran dedos en las manos para contar las veces que me han estafado. Y eso que nunca pedí recibo por los préstamos”. Ha crecido tanto que, ahora, intenta formalizar por lo menos una parte importante de sus negocios y, para ello, ha contratado como gerente al primer banquero que le abrió una cuenta corriente.
Son pocas las transacciones que se hacen en Gamarra que figuran en contratos. Prima la palabra, que es sagrada, y el que la viola la paga: se le cierran todas las puertas y se vuelve un apestado. Le conviene huir y no volver por estos lares. Por doquier me dicen que la delincuencia es menor que en otros barrios y que no son muchos los dueños de negocios y locales que tienen seguridad privada.
El precio de la propiedad alcanza cifras vertiginosas. Mi amigo me jura que, aunque parezca imposible, no hace mucho se vendió un local en el epicentro de Gamarra ¡a 28 mil dólares el metro cuadrado! Es decir, más caro que los barrios más caros de Nueva York, Fráncfort, Zúrich o Tokio.
Se comercia de todo pero principalmente paños y telas, y ropa que es confeccionada en talleres del mismo barrio. Son centenares, equipados con maquinaria muy moderna, y miríadas de trabajadores de ambos sexos que hilan, cortan, cosen y empaquetan a un ritmo frenético, a menudo oyendo huaynos y música chicha por altoparlantes a todo volumen. Algunos talleres están en las alturas, con una vista circular sobre el centro de la ciudad y los cerros aledaños, y otros en sótanos atestados que se hunden cuatro o cinco pisos en el subsuelo limeño. Mañana y tarde un verdadero río de camiones, camionetas, autos y hasta carretillas y motos se llevan esa mercadería por todos los rincones del Perú y también al extranjero.
Una de las tiendas mejor provistas es la de don Moisés (tampoco éste es su nombre). Es uno de los más antiguos y respetados comerciantes del barrio. Todos hablan de él con reverencia y gratitud. No es un provinciano sino un criollo, uno de los pocos que representa a Lima en este Perú en pequeño formato que es Gamarra. Según él, este emporio nació en los años sesenta, cuando algunos migrantes advirtieron que los camiones que traían animales y artículos de panllevar al Mercado Mayorista regresaban vacíos al interior del país. Se les ocurrió entonces utilizar ese transporte para enviar mercancías a sus pueblos y así comenzó a rodar la bolita de nieve que convertiría este pedazo de la vieja Lima en el vórtice de trabajo y riqueza que es ahora.
Los empresarios y comerciantes de Gamarra son unos liberales que se ignoran. Desconfían del Estado y del gobierno y repiten como un mantra: “¡Si sólo nos dejaran trabajar!”. Ahora se quejan de la disposición que prohibió temporalmente y aún mantiene ciertas restricciones para importar hilados de la India, una medida que, dicen, ha conseguido el lobby de los productores de hilados nacionales, más caros y menos variados que los que traían de Bombay o Kerala. Eso encarece sus costos y favorece a los fabricantes colombianos, sus grandes competidores en el mercado manufacturero nacional y americano. ¿Qué quisieran, pues? Que se abrieran las fronteras y la globalización de la que tanto se habla fuera una realidad también en el Perú.
Las horas que paso en Gamarra me ilustran mejor que muchos estudios sobre el Perú de nuestros días. En las elecciones del año pasado, cuando advirtieron que los pobres del Perú votarían por Ollanta Humala, las clases dirigentes (que nunca han dirigido nada y vivido casi siempre del mercantilismo) entraron en pánico y, creyendo que se venía un segundo Hugo Chávez, volcaron todo su poderío a favor de Keiko Fujimori, la hija del dictador que cumple 25 años de cárcel por asesino y por ladrón. Pese a ello, esta última perdió la elección. Humala ha respetado escrupulosamente la Hoja de Ruta que prometió seguir en la segunda vuelta electoral, es decir, mantener la democracia y las políticas de mercado que en los últimos once años han traído al Perú un desarrollo sin precedentes en su historia.
¿Por qué el presidente Humala tomó distancia de Hugo Chávez y adoptó las políticas de Brasil, Uruguay o Colombia? Más que por una conversión ideológica, por una percepción clara de la realidad: porque, para que sea posible la inclusión social que es su objetivo primordial, es indispensable que haya riqueza y empleo y para ello no hay otro camino que el que siguen los hombres y las mujeres de Gamarra. Estos descubrieron a través de su experiencia algo que todavía muchos dirigentes de la izquierda, cegados por la ideología, se niegan a aceptar: que el verdadero progreso social no pasa por el estatismo ni el colectivismo –inseparables a la corta o a la larga de la dictadura– sino por la democracia política, la propiedad privada, la iniciativa individual, el comercio libre y los mercados abiertos.
El Perú va por el buen camino y ni la derecha fujimorista ni la izquierda obtusa y anacrónica están por el momento en condiciones de apartarlo de él.

El suicidio fujimorista…

La Columna del Director-Diario 16 | 03-01-2012 |
Juan Carlos Tafur


Los fujimoristas deberían mirar lo sucedido en España y Chile como ejemplo del derrotero que deberían seguir si quieren subsistir a la figura de su líder. El Partido Popular español nace de los residuos franquistas y aún alberga en su seno a algunos líderes que, puertas adentro, siguen elogiando los tiempos de la dictadura. La derecha chilena también proviene –y en línea más directa- del pinochetismo (la UDI, aliada del gobierno de Piñera, hasta lo reivindica casi sin tapujos).

Pero en ambos casos hubo una comprensión de que los tiempos exigían no sólo un cambio de apariencia sino una revisión profunda de sus presupuestos. Se convirtieron así en partidos democráticos que hoy en día conviven con la izquierda civilizadamente y se alternan el poder dentro de los cauces de la tolerancia y el respeto.

En la pasada segunda vuelta electoral nos negamos a tachar políticamente al fujimorismo. Confiábamos en que había hecho un auténtico mea culpa y su respectivo propósito de enmienda.

Pero ya desde la propia campaña el discurso del entorno de la candidata Keiko Fujimori fue poniendo en claro que había más de impostura que de auténtico cambio. Y por eso, dicho sea de paso, perdieron las elecciones. Las viejas muletillas autoritarias afloraron conforme la elección se acercaba.

Hoy, ya se han desatado sin disimulo. La derecha fujimorista, inclusive la recién avenida, acusa de terrorista a cualquiera que defienda los derechos humanos, tilda de subversivo a cualquier líder que encabece una protesta, insiste en la tonta campaña contra las ONG, se duele de la independencia de los poderes, alienta campañas de desinformación para invalidar a quienes piensan distinto, etc., etc.

Ello no le hace bien a la democracia. Sobre todo, porque no se ve en el horizonte la posibilidad de que surja de otro lado un movimiento de derecha no sólo democrático y en algún momento liberal, sino que, además, goce del arraigo popular que, sin duda, mantiene el fujimorismo (el PPC ha terminado envuelto una vez más en sus propias querellas internas, bloqueándose a sí mismo la posibilidad de renovarse).

Según lo admiten sus propios voceros, Alberto Fujimori no se está muriendo. Pero por haberse convertido su indulto en la única bandera programática de sus huestes, sobrecargada de ira y afán de venganza, su persona marca el camino del fujimorismo a la extinción o, lo que es peor, a su constitución firme como una derecha tradicional y retardataria. Podría salirse de esa espiral. Sería lo deseable. Pero, lamentablemente, no vemos indicio alguno de que haya siquiera consciencia del camino democrático que les tocaría seguir.

De que Empresas estamos hablando ?

Perú: Camuflan una antena de telefonía móvil ‘disfrazándola’ de palmera

La municipalidad del distrito constató que las empresas las ocultaban en estructuras de madera y tanques de agua. Las antenas no cuentan con autorización

La Municipalidad de La Molina detectó la instalación ilegal de antenas retransmisoras de telefonía móvil que fueron cubiertas con diversas estructuras de madera y camufladas como tanques de agua e, incluso, palmeras artificiales, para pasar desapercibidas ante la autoridad.

Durante diversos operativos de control y fiscalización, la comuna distrital comprobó que seis antenas fueron instaladas en los últimos meses sin contar con el permiso municipal ni autorización del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, indicó dicha comuna.

LA PALMERA
El hallazgo más sorprendente ocurrió en la urbanización Rinconada Baja, donde fiscalizadores municipales detectaron una antena cubierta con un estructura de plástico que le daba la apariencia de una palmera de unos diez metros de altura.

La ‘palmera’ contaba con ‘hojas’ hechas de material sintético. De lejos aparentaba ser un árbol más del distrito y solo una observación más detenida permitía advertir que una escalera de metal iba en paralelo al tronco.

Por esta razón, dicho concejo notificó a las empresas de telecomunicación comprometidas en esta situación (tres en total) a fin de que regularicen su situación, de lo contrario, advirtió, los equipos serán desmantelados y retirados. Adicionalmente, se les aplicó una multa de una UIT (3 mil 650 soles).

Greenpeace: El Rainbow Warrior III en Barcelona

El 14 de Diciembre, El nuevo barco de Greenpeace, el Rainbow Warrior III llegaba a Barcelona en el marco de una bienvenida digna de su cometido. Luego de un largo viaje… nervios, emociones y comentarios sobre la novedades y especificidades de este barco emblemático para la organización ecologista Greenpeace.

Por la tarde se iniciaban las actividades, con música, banderas y pancartas en el Maremagnum del puerto de Barcelona… Una flotilla de barcos amigos y lanchas con periodistas de los medios de comunicación a bordo salían al encuentro del Guerrero que desde lejos asemejaba un inmenso barco velero de grandísimas dimensiones…. Lentamente y con mucho precaución el Rainbow Warrior se fue acercando al amarre… La tripulación salió a saludar, y los aplausos y vítores, no se hicieron esperar.
El Rainbow Warrior inició su navegación en su cruzada ecologista y le esperan miles de luchas y campañas en defensa del medio ambiente. Moderno, hecho a medida, a cuidado con pulcritud y esmero, es un barco construido con el apoyo de millones de donantes y amigos del medio ambiente.
El maestro cocinero Diego Guerrero, preparó una cena de gala sostenible a bordo, para los medios de comunicación, como marco a la exposición del Rainbow Warrior, donde se cuenta su historia, con 18 años detrás de los fogones en su haber y dos estrellas Michelín, Diego es un voluntario, amigable . El Rainbow Warrior llegó España, dentro de las celebraciones por los 40 años de Greenpeace

40 años en defensa del medio ambiente
Greenpeace se ha convertido en el lente a través de la cual, los ojos de millones de personas en el mundo, pueden estar donde sucede una agresión al planeta, investigarla, denunciarla y proponer soluciones. Esto también es posible gracias a las más de 3 millones de personas asociadas, que dotan de la independencia y la libertad necesaria a Greenpeace para denunciar las agresiones medioambientales de cualquier gran corporación o demandar a cualquier gobierno un cambio en su política ambiental. Greenpeace, según lo declara en sus comunicados, no acepta donaciones de gobiernos, empresas o partidos políticos.
Los desafíos al planeta son globales, y también lo es el compromiso de Greenpeace, que hoy está en más de 40 países de América Latina, África, Australia, Asia, Europa y Norteamérica. Juntas, las oficinas de Greenpeace conforman una red global capaz de investigar, documentar, denunciar las agresiones medioambientales en todo el planeta y proponer soluciones.
En estos 40 años tuvo importantes victorias que certifican la importancia de su lucha medioambiental, por eso no decae en su empeño por lograr sus objetivos.

Ánxel Villa pionero en España
Hace ya 30 años que Greenpeace empezó a trabajar y a gestarse en España…en esos años verter residuos nucleares en nuestro Atlántico era parte de la rutina nuclear. Y hace precisamente 30 años que un hombre, Ánxel Vila, patrón y pescador gallego, protagonizaba una de las primeras acciones en España contra los vertidos nucleares en el mar.

Con su pequeño palangrero de 24 metros de eslora, el apoyo de Greenpeace, unos cuantos periodistas intrépidos y algún político, Ánxel montó una expedición que consiguió fotografiar y denunciar los vertidos nucleares en el océano Atlántico.
Corrían los años 80 y encontrar una embarcación que aceptara desplazar ecologistas, políticos y cronistas 240 millas desde el Cabo de Fisterra no era sencillo. Cuenta Manuel Méndez, teniente alcalde de Moaña (Vigo) que: «entonces apareció Vila, cuyo compromiso por defender el mar, para las generaciones venideras, era muy emocionante».
El pasado 12 de diciembre, fallecía este marinero ecologista Ánxel Vila, pero su valiente aportación al ecologismo y a España todavía queda en la memoria. Ellos fueron los primeros que vieron como dos cargueros holandeses, protegidos por una fragata, tiraban cientos de bidones de residuos de centrales nucleares al fondo del océano.
A los dos años de esta gesta heroica, Europa prohibía volver a arrojar a los océanos residuos nucleares. Esa fue su pequeña-gran victoria, que marcó un hito para continuar luchando por el medio ambiente en todo el planeta.

Reporte para Radio Programas del Perú el 16/12/2011

De otro lado…
El Ministerio del Exterior de Rusia apoyó la decisión de Canadá de retirarse del Protocolo de Kioto y reafirmó que Moscú no aceptará nuevos compromisos en materia de cambio climático.
Alexander Lukashevich, vocero del ministerio, dijo que el tratado no incluye a todos los países que contaminan más y esto no ayuda a resolver la crisis climática. Paralelamente, El nuevo barco de Greenpeace, el Rainbow Warrior III “Guerrero del arco iris, anclo en barcelona; esta nave emblemática para la organización es un barco imponente, de grandes mástiles, y gran envergadura. le esperan muchas luchas y campañas en defensa del medio ambiente, fue construido con la ayuda de millones de donantes y amigos del medio ambiente. El barco tiene jornadas de puertas abiertas al público, conciertos, y actividades hasta el próximo 19 su visita a España coincide con el 40 aniversario de Greenpeace…
Pedro Miqueas Chauca Ortiz
Corresponsal

Perú: Increíble atentado contra las líneas de Nazca amenaza figura del reloj solar

Unos 450 «Okupas» se han apoderado de los sectores de Cerros Altos y La Calera II y Palpa.

Ante la pasividad de las autoridades regionales y locales de Ica, decenas de invasores vienen ocupado ilegalmente espacios en importantes zonas arqueológicas de las provincias de Nasca y Palpa. La situación es de mucho riesgo, porque se están dañando, como si no pasara nada, geoglifos y líneas preíncas considerados Patrimonio Cultural de la Humanidad.

En un extenso recorrido por Nasca esta semana. Se pudo comprobar que unos 400 invasores han tomado posesión de los sectores arqueológicos registrados como Cerros Altos y La Calera II. Lo han hecho destruyendo, irremediablemente, un trapecio y varias líneas.
Asimismo, la mayoría de los gestores de la invasión, que no suelen vivir en las improvisadas casas de esteras que allí se han levantado, han trazado vías de ingreso vehicular hasta esos espacios, los cuales llegan a ocupar entre 200 y 1.000 metros cuadrados.

INVASION COMENZÓ EN EL 2010
“La invasión de Cerros Altos y La Calera II se inició sistemáticamente a mediados del año pasado con la aparición de unas 50 familias. Ello coincidió con el inicio de la campaña electoral por las alcaldías, en la que algunos candidatos ofrecieron a estos ocupantes otorgarles, una vez electos, certificados y constancias de posesión. También les dijeron que les instalarían servicios básicos de agua, desagüe y luz”, reveló el historiador nasqueño Josué Lancho.
Ha sido poca la efectividad de las autoridades del Instituto Nacional de Cultura (hoy Dirección Regional de Cultura de Ica) para denunciar inmediatamente a estos invasores, y exigir al Ministerio Público y al Poder Judicial celeridad en los procesos legales. Debido a ello, estas invasiones se intensificaron en las últimas semanas de noviembre de este año hasta alcanzar unas 400 viviendas de esteras que ocupan casi el 95% del trapecio y las tres líneas paralelas que allí se dibujaban.
Consultado sobre el tema, el coordinador de la Oficina Regional de Cultura de Nasca y Palpa, el arqueólogo Mario Olaechea Aquije, reconoció que falta mucho por hacer: “Tras verificar la existencia de estas invasiones, la Dirección Regional de Cultura de Ica denunció el pasado agosto a estos invasores, pero no se ha logrado, hasta este momento, que el Ministerio Público lo haga penalmente por los delitos de destrucción del Patrimonio Cultural de la Nación y ocupación de una zona arqueológica. Ha existido una incomprensible lentitud de la fiscalía de Nasca para actuar oportunamente”.

Alcances de la invasión (JR)


GRAVES DAÑOS EN PALPA
Este divorcio entre la Dirección Regional de Cultura de Ica y el Ministerio Público está siendo aprovechado por traficantes de terrenos, quienes también están fomentando invasiones en la provincia de Palpa. Allí unas 50 familias han ocupado hace unos días la zona arqueológica de Sacramento. Esto ya afectó un cementerio Nasca y ha puesto en riesgo la conocida figura del reloj solar.
“Estos invasores se encuentran a solo 100 metros del reloj, una de las figuras más representativas de Palpa, por lo que se debe emprender su inmediato desalojo”, exigió el encargado de cultura del municipio provincial, Manuel Cáceres Ventura. Él también denunció que otras 200 familias se han instalado en la zona arqueológica de Carmen Alto, donde se encuentran un cementerio Nasca y unas estructuras de adobe, correspondientes, probablemente, a un adoratorio.
“No se trata de un problema social de falta de vivienda, sino de la viveza de dos sujetos [no quiso identificarlos] que están traficando con terrenos. Las autoridades deben denunciarlos y desalojar a los invasores, pero también proceder con un plan de delimitación y señalización de estas zonas para evitar futuras ocupaciones ilegales”, planteó, Alfonso Tijero Gugliermino, presidente del Comité Territorial de Turismo de Palpa.

PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD NO TIENE FONDOS
El nuevo jefe de la Dirección Regional de Cultura de Ica, Raúl Sotil Galindo, reveló que la entidad no tiene recursos para proteger los 570 kilómetros cuadrados de figuras, trapecios y líneas que fueron declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco: “Solo tenemos una camioneta donada, pero hace años no se mueve, porque no hay para comprarle repuestos”.
Asimismo, dijo que se necesita un efectivo plan de conservación de los casi 5 mil kilómetros cuadrados de zonas arqueológicas que hay en Nasca y Palpa. Muchos de los sectores no están señalizados, lo cual facilita las invasiones.
Son 83 años de daños se han sucedido, de una u otra manera, en las figuras y líneas de Nasca. El primero se registró en 1928 con la construcción de una pista de aterrizaje. JR

Una rosa para Rosa

Por: Mario Vargas Llosa

Tener casi cinco millones de parados como le ocurre a España es una tragedia para cualquier país, y, sobre todo, para una sociedad que hace apenas ocho años era la historia feliz de Europa, un país de una economía pujante que muchos envidiaban y un ejemplo flagrante –para América Latina en particular y el Tercer mundo en general– de que, con estabilidad, democracia y políticas acertadas un país puede quemar etapas y, en un período relativamente breve, alcanzar altos niveles de trabajo y bienestar.
Nadie duda de que en las cifras escalofriantes del desempleo español ha tenido un efecto la crisis financiera que desde hace más de tres años padece el mundo occidental. Pero nadie puede ser tan ingenuo de creer que ésa es la única causa, ni siquiera la principal, de semejantes niveles de paro, pues, si fuera así, ¿por qué el resto de Europa no padece un fenómeno parecido? Ni Grecia, en su descenso imparable a los abismos, alcanza un desempleo semejante. De otro lado, una reciente investigación comprueba que en la actualidad España es el país de la Unión Europea donde las diferencias económicas son más grandes (es decir, donde los ricos son más ricos y los pobres más pobres) y que el altísimo paro juvenil –un 48%– difícilmente podría empezar a disminuir antes de tres años.
La razón principal de semejante desastre es una política económica errática, imprudente, y la obstinación del gobierno socialista en negar la existencia de la crisis a lo largo de más de un año, lo que le impidió tomar las medidas correctivas que hubieran moderado la caída y acortado el período de recuperación de la economía. Los pronósticos sobre lo que ésta tardará varían, pero todos coinciden en que el año que se avecina será todavía más duro que el que se va.
El gobierno español va a ser sancionado en las elecciones del 20 de noviembre por este fracaso y es natural que así sea. Vale la pena recordar que sólo en las democracias estas sanciones electorales son posibles y, también, que, por fortuna, pese a los quebrantos económicos, la democracia española goza de excelente salud. Las encuestas dicen que el principal partido de oposición, el Partido Popular que lidera Mariano Rajoy, volverá al poder y, casi seguramente, con mayoría absoluta.

Me alegro de que sea así porque creo que el Partido Popular cuenta con el mejor equipo de economistas y las ideas más claras para enfrentar el difícil y sacrificado reto que será llevar a cabo las reformas radicales necesarias. Esperemos que cuente también con el coraje que hará falta al próximo gobierno si de veras quiere sacar a España del marasmo económico en que se encuentra, devolverle el dinamismo que tuvo durante los ocho años del gobierno de José María Aznar, y la confianza en el futuro que esta crisis ha hecho añicos.
Pese a todo ello, en estas elecciones no votaré por el Partido Popular sino por Unión Progreso y Democracia (UPyD), el partido que lidera Rosa Díez, por razones que me gustaría explicar en este artículo.
Tengo una desconfianza instintiva a las mayorías absolutas, que pueden alentar iniciativas arbitrarias y hasta autoritarias en los gobiernos que las detentan. En el caso español, me preocupa que, si el PP la obtiene, su ala más conservadora, impulsada por razones religiosas, empuje al gobierno de Rajoy a deshacer, o aguar hasta vaciarlas de contenido, las reformas sociales más avanzadas aprobadas por el gobierno de Rodríguez Zapatero y que, a mi juicio, han hecho progresar la cultura de la libertad en España, como la ley que autoriza los matrimonios gays, la ampliación de la ley del aborto y los derechos de la mujer, temas en los que hoy España se encuentra a la vanguardia. UPyD es un partido claramente comprometido con reformas genuinamente liberales de esta índole y estoy seguro de que las defenderá con convicción en el parlamento. Por eso, si el PP no obtuviera la mayoría necesaria para gobernar solo y necesitara de alianzas, UPyD sería el aliado ideal. En todo caso, preferible a los partidos nacionalistas, cuyo apoyo se hacen pagar carísimo y, siempre, con concesiones favorables a su idea fija, la independencia, es decir, la desintegración de España. Como estoy absolutamente convencido de que, si ello ocurriera, la causa de la libertad retrocedería tanto en el País Vasco como en Cataluña, y de que éste será el problema más serio que deberá enfrentar España en el futuro inmediato, creo importante apoyar a un partido que, como UPyD, tiene sobre este asunto posiciones absolutamente lúcidas.
Desde que nació como organización política, ha combatido al nacionalismo –a los nacionalismos– con resolución y sin complejos. Y ha sostenido que, tal como funciona en la actualidad el régimen de las diecisiete autonomías, aquel riesgo de desintegración se va acentuando. Y que, por ello, debe ser reformado, sin poner en peligro la descentralización, pero recuperando el Estado algunas competencias como las relativas a la educación, la salud y la justicia, sin las cuales es quimérico que haya una política coherente y homogénea a nivel nacional, y recortando las burocracias que conducen a la anarquía administrativa, el despilfarro fiscal y el deterioro de los denominadores culturales y sociales que sostienen la cohesión nacional.
Por otra parte, UPyD es el único partido en estas elecciones que ha incorporado a su plan de gobierno una cláusula comprometiéndose a apoyar a la oposición democrática que lucha por liberar a Cuba de cincuenta y dos años de dictadura. También en este campo es imprescindible rectificar la política del gobierno socialista que, en lo que concierne a la tiranía cubana, ha sido de una tolerancia rayana con el celestinazgo cuando, a cambio de la liberación algunos presos políticos, intentó (sin éxito, felizmente) que la Unión Europea retirase las moderadas sanciones que aplica a la satrapía caribeña.
No digo que UPyD sea un partido liberal, pero es lo que más se le parece en el ámbito español. Acaso no tanto en lo que concierne a la economía, aunque su plan de gobierno se orienta a defender una economía libre basada en la competencia, sin privilegios ni populismo, como en sus convicciones democráticas, en sus posturas tolerantes, en la diversidad que admite y fomenta entre sus afiliados –un espectro ideológico que va de la socialdemocracia al liberalismo, pasando por el centro cristiano o laico y hasta con pequeños destellos anarquistas–, lo que da a esta formación política un aire fresco, joven, renovador, idealista, sano, desprovisto del cálculo y los apetitos que suele enquistar el tiempo en los partidos políticos.
La mejor credencial de UPyD es Rosa Díez, su portavoz y fundadora, a quien los ciudadanos españoles suelen dar los mejores calificativos entre los líderes políticos. Esta mujer menudita y de ojos efervescentes tiene convicciones muy firmes y ha demostrado a lo largo de su vida pública, como un puñado de políticos vascos democráticos, un coraje a prueba de terroristas y fanáticos que despierta mi admiración. Ha visto el riesgo que representa para la supervivencia de España y de la democracia el nacionalismo identitario, y ha criticado siempre las concesiones que le han hecho los gobiernos y salido al paso a toda política que, a cambio de trapicheos o pequeñas concesiones retóricas, entregue la libertad de comunidades enteras al secuestro colectivista que ese nacionalismo representa.
Rosa Díez es lo que Max Weber llamaba un “político de convicción”. Ella y su partido merecen una presencia mayor en el ámbito nacional. Su empeño es devolver a la política la solvencia moral y la confianza que depositan en ella los ciudadanos de una democracia que ven en la acción política el instrumento más eficaz y menos violento para mejorar el nivel de vida de la gente, corregir lo que anda mal, impulsar la igualdad y la justicia. Esta confianza, tan vigorosa en los años de la transición, se ha ido enfriando en España con la feroz crisis económica, y en las nuevas generaciones va surgiendo un pesimismo que se traduce a veces en un rechazo de las reglas de juego de la democracia.
Esto explica la deriva que ha ido tomando el movimiento de los “indignados”. En un primer momento la simpatía de la opinión pública fue grande hacia esa movilización de jóvenes que, luego de recibir una educación y prepararse, a veces con enormes sacrificios, para entrar en el mercado laboral, lo encontraban cerrado y sin perspectivas de encontrar un trabajo digno por quién sabe cuántos años. Muchos vimos en ese período inicial en el movimiento de “indignados” una inyección de energía para la democracia española. Pero pronto el movimiento desbordó sus cauces originales, y, espoliado sin duda por grupos extremistas, ha ido adoptando unas consignas tan anacrónicas como la estatización y el dirigismo económico, y la sustitución de la legalidad parlamentaria por la legalidad de la calle y la acampada. Ese camino sólo puede conducir al deterioro y hasta el desplome de lo más precioso que tiene hoy España: la democracia que recuperó luego de cuarenta años de dictadura.
Las elecciones del 20 de noviembre son una magnífica oportunidad para comprobar que la democracia sí funciona y que es el único sistema que permite renovar los gobiernos, las políticas y las leyes de manera civilizada. Para ello hay que confiar en las urnas y no equivocarse a la hora de elegir.
Madrid, noviembre de 2011